viernes, 10 de abril de 2009

LOS NIÑOS INDIGO Y CRISTAL





























LOS NIÑOS "ÍNDIGO" Y "CRISTAL"Por Sandra Aisenberg y Eduardo Melamud

LOS "NIÑOS ÍNDIGO"









La humanidad está transitando un cambio de era. Los sistemas económicos, sociales, familiares, educativos etc. están atravesando una crisis que trae aparejada un gran cambio para nuestro planeta. En estos tiempos están llegando niños con características vibracionales diferentes, a los que se los ha denominado "niños índigo" por el color de su aura.
Estos niños son el detonante de un cambio de paradigma que implica un paso evolutivo para la humanidad. Como adultos tenemos la tarea de facilitarles el cumplimiento de su misión que a su vez nos permitirá elevarnos junto con ellos.
Como estos niños traen una vibración diferente, necesitamos reconocer sus características y necesidades para poder acompañarlos en este proceso. Pero como su misión aún permanece velada para la mayoría de la humanidad, muchas veces son rechazados por las instituciones escolares e incomprendidos dentro de sus propias familias, ya que parte de su tarea es llamar nuestra atención sobre todo aquello que debe modificarse para abrir un espacio a esta nueva energía que está descendiendo sobre nuestro planeta.
Utilizando las herramientas adecuadas para estabilizar su energía podremos ayudarlos a superar su hiperactividad, o dificultades en la atención derivada de su inestabilidad emocional y energética, así como otro tipo de desequilibrios provenientes de nuestra incomprensión y falta de acompañamiento de su proceso evolutivo.
Estas nuevas almas vienen para facilitar nuestra transición a un próximo paso en la evolución de la conciencia humana. Tienen un conjunto de atributos psicológicos e intelectuales inusuales que revela un patrón de conducta no documentada con anterioridad.
Son multidimensionales, altamente sensibles, con muchos talentos y poderes intuitivos.
Instintivamente saben quienes son, lo que necesitan, y lo que es verdadero.
Como poseen una mirada diferente de la vida, tienen otras prioridades, valores y necesidades.
Son muy sensibles a los estímulos. Tienen sus sentidos más desarrollados que el promedio habitual y muchas veces se ven sobrepasados por las energías de su entorno.
Físicamente pueden ser más sensibles a los olores o los sonidos, por lo cual generalmente les molestan las multitudes y los lugares muy ruidosos.
Pueden percibir los sentimientos no manifiestos de las otras personas sin comprender de donde provienen.
Les cuesta diferenciar entre su propia energía y la de los demás, ya que absorben la energía del ambiente y la de otras personas y la toman como propia.
Como tienen más desarrollada la percepción extra- sensorial (telepatía, clarividencia, etc.) o son extremadamente sensibles, tienen la facilidad de ver rápidamente cuando se intenta engañarlos, ya sea con palabras o con falsas apariencias.
Son muy sensibles a las emociones y tienen una conexión espiritual más profunda.
Muy frecuentemente pueden ver auras colores y espíritus alrededor suyo, y percibir la energía de las personas y los lugares.
Tienen sueños muy vívidos -que generalmente recuerdan- y les sirven de guía y ayuda en su vida. Algunos también pueden tener premoniciones.
Poseen una conciencia interdimensional. Algunos tienen recuerdos de sus experiencias antes de encarnar y muchos tienen una clara conciencia de cuál es su misión en la Tierra. Muchas veces tienen conocimientos o una sabiduría que trasciende su experiencia inmediata y su edad cronológica.








María Dolores Paoli, especialista en psicoespiritualidad nos dice:








"Los niños índigo son inquietos, les cuesta mucho mantenerse en un mismo sitio y pareciera que no se cansan. Esto es por que tienen un alto voltaje de energía. Es como si tuviesen una capacidad de 10.000 vatios pasando por un cuerpito que solo maneja 100. De ahí que necesitan liberar ese voltaje moviéndose y se los califica de hiperkinético.








(1) Tienden a aburrirse fácilmente de las cosas y solo ponen atención y concentración en aquello que es de su interés, por lo que los niños índigo están teniendo muchos problemas con el sistema educativo, con la autoridad y la memorización.
Ellos aprenden por participación en forma exploratoria creativa y reflexiva. Les gusta ser autores y no seguidores. Como aprenden más rápidamente a través de la experiencia que de la enseñanza impartida por otros, se aburren fácilmente y pierden interés en las cosas rápidamente. Su forma de aprendizaje tiende a ser menos lineal que la del promedio, lo que les dificulta adaptarse a la presentación secuencial de la información utilizada en la mayoría de las instituciones educativas.
Procesan mayor cantidad de información a través del tacto, por lo que necesitan estar tocando algo para fijar mejor la atención, esto hace muchas veces parezcan distraídos o con dificultades en la concentración.
Como son particularmente creativos, siempre encuentran una mejor manera de hacer las cosas, tanto en la casa como en la escuela, lo que los hace aparecer como rompedores de sistemas. Son desestructurados en su manera de pensar, ya que utilizan patrones de pensamiento asociados al hemisferio derecho. A causa de esto, no se relacionan muy bien con los sistemas que se basan en el orden y el ritual.
Por ejemplo: permanecer en fila o sentados en una clase, va en contra de su instinto natural. Tienen dificultades para aceptar una autoridad absoluta y no responden a los castigos como método disciplinario.
Son felices estando solos y prefieren jugar con uno o dos amigos que participar en grandes grupos. Parecen antisociales, a menos que estén con seres afines. Por consiguiente se les dificultan las relaciones sociales sobre todo en la escuela.








Desde muy pequeños se comunican con los ojos; tienen una mirada profunda y sabia."
(1): (Extracto del Libro Niños Índigo "Nuevos Seres para una Nueva Tierra" - Eduardo Melamud y Sandra Aisenberg - Colección Infinito - Editorial Kier - Año 2003)








LOS "NIÑOS CRISTAL"








Así como los "niños índigo" han venido a confrontar y derribar las estructuras a los efectos de generar un nuevo paradigma, bien se pude decir que los niños cristal son el exponente de la concreción del mundo de armonía.
Es por ello que no hay que dudar en que el salto evolutivo de la humanidad hacia la conciencia será propulsado por los nuevos niños, por lo tanto es necesario elevar los mecanismos familiares, sociales y culturales para poder comprender e ir cambiando a la velocidad que nos propone los tiempos actuales.
Así como en la humanidad ha predominado el uso del hemisferio cerebral izquierdo, que se caracteriza por el uso de la razón, el análisis y los pensamientos lineales, los niños índigo han venido a manifestar el otro polo, ya que tienen un mayor desarrollo del hemisferio cerebral derecho que se caracteriza por la percepción, intuición, y la creatividad. Como podemos observar la humanidad camina hacia su propio equilibrio.
En estos tiempos resulta necesario que el trabajo de los "niños índigo" pueda ser realizado a los fines de preparar la base que impulse a la humanidad a dar el salto evolutivo necesario para poder salir de la evolución por los opuestos (polaridad).
Ya desde algún tiempo hemos observado la llegada de los "niños cristal", portadores del equilibrio necesario para trascender la polaridad e impulsar a la humanidad hacia la conciencia de unidad.
A diferencia de los "niños índigo", que vienen a sincerar y espejar los mecanismos obsoletos que necesitan ser modificados, a los "niños cristal" se los reconoce por su energía armonizadora, sea cual fuere el ambiente en que se encuentren.
Si bien algunas almas "cristal" están llegando al mundo de manera gradual, estos seres necesitan de un cambio cuantitativo de la energía planetaria para poder descender masivamente en el planeta, dependiendo de nuestra propia evolución.








Sandra Aisenberg y Eduardo Melamud